Por: Éder Nicolás Araujo.
Ayer martes, a las 5:30 de la tarde el gran locutor de la HJCK y la Radio Nacional, Carlos Melo Salazar dijo adiós a este mundo, a su familia y a sus buenos amigos. Durante casi veinte años, los oyentes de la Radio Nacional de Colombia tuvieron el gusto de escuchar a través de la voz exquisita el programa ‘Estampas Vallenatas’, aquel que comenzaba con la inducción de “Colombia canta una de las expresiones más auténticas de su folclor”.
Carlos Melo fue el pionero en transmitir para la tierra de los cachacos el Festival de la Leyenda Vallenata en las décadas de los ochenta, y noventa cuando laboraba para la Radio Pública de Colombia. Pero desde los inicios de los setenta, ya Carlos Melo hacia las presentaciones singulares de los cantos vallenatos a través de Radio Capital y Radio Juventud. Era un gran investigador del folclor vallenato y de la música universal. Durante su viajes a Valledupar se entrevistó con casi todos los juglares, poetas, e intérpretes y folcloristas. Todos lo querían lo admiraban y lo respetaban por su condicion humana y profesional.
Con su voz, su educación y su cultura, Carlos Melo sedujo incluso a doña Gloria Valencia de Castaño, quien se lo llevó como presentador oficial de música universal en la HJCK. Allí trabajó por más de 20 años, atrapando con su estilo unico e inconfundible, a la gran audiencia de “la inmensa minoría”.
Casi nadie sabía de dónde provenía Carlos, pero en cambio, todos los oyentes sabían que era dueño de una formación universal en materia de música, y muy especialmente, del folclor vallenato. Este locutor samario pronunciaba de manera exacta el nombre de cualquier acordeonero provinciano, como también el de cualquiera de los clásicos, sin importar la procedencia.
Carlos Melo fue toda una institución cultural, un hombre íntegro en su quehacer profesional, pero ante todo, un hombre revestido de decencia y humildad. Quienes lo conocieron de cerca, se dieron cuenta de que era una persona discreta, que prefería escuchar antes que hablar, pero que cuando habla, nadie quería dejarlo de escuchar por su exquisita manera de conversar.
Todavía hay quienes llaman a la Radio Nacional a preguntar por el programa ‘Estampas Vallenatas’ y por Carlos Melo Salazar, sencillamente porque las cosas buenas no son fáciles de olvidar.




